La «procesionaria», propia de climas costeros y cálidos, ya es considerada plaga en la costa mediterránea.

Llega el  buen tiempo y con él empezamos a ver la oruga procesionaria de pino.

Es muy habitual pasear por la montaña, parques o jardines donde hay pinos y ver en la copa las bolsas de las orugas.

Estos lepidópteros construyen nidos o bolsas de seda para refugiarse durante el invierno.

Es entre febrero y mayo cuando descienden en fila hacia el suelo, de ahí el nombre de «procesionaria», para enterrarse bajo tierra y terminar su proceso de transformación a mariposa.

Este lepidóptero constituye la plaga más importante de los pinos, aunque también ataca a cedros y abetos.

Es fundamental no colocarse debajo de las bolsas, ya que podrían romperse o caer alguna oruga encima de nosotros.

¿Qué daños ocasiona la procesionaria?

1 . Deteriora la salud del pino. 

Este insecto muerde las hojas, haciendo así que se sequen y caigan al suelo.

Si bien no suelen matar el pino, sí que los debilita y queda más indefenso frente a otras plagas más peligrosas.

2.Provoca urticarias y alergias.

Estas orugas tienen unos pelos puntiagudos que se desprenden con facilidad y producen urticaria al entrar en contacto con ellos incluso alergias.

Por ello, es importante no tocar las bolsas, los gusanos ni el tronco, ya que pueden haberse desprendido.

Debemos tener especial cuidado con niños y mascotas. 

Si un nene toca una oruga o uno de sus pelos, le va a causar de forma inmediata un picor muy molesto, pueden aparecer ronchas o incluso una inflamación y dolor en la zona, producida por el veneno que contiene.

En el caso de las mascotas, sobre todo los perros, debemos tener especial cuidado. Si entra en contacto con la oruga procesionaria, los pelos pueden clavarse como dardos en el animal. Los síntomas que presentará son picores en boca, patas y cabeza. Incluso se le puede inflamar la lengua y provocar problemas respiratorios graves. Si observas que se rasca más de lo normal y babea en abundancia debes llevarlo al veterinario. 

En el peor de los casos puede provocar una inflamación de las vías respiratorias y llegar a causar la muerte por asfixia.

Especial cuidado con los cachorros, ya que son más curiosos.

¿Qué hacer si me pica  una oruga procesionaria?

– Observar si nos queda alguna en el cuerpo, en caso afirmativo nunca quitarla con las manos ya que nos picaría también a nosotros.

– Lavar con abundante agua fría.

– Evitar rascarse

– Aplicar crema hidratante y calmante.

– En el caso de ver que los síntomas se agravan acudir a urgencias.

¿Cómo prevenir la aparición de las plagas?

Para prevenir la aparición de una plaga lo recomendable es:

– No plantar la especie de pinos a la que es más susceptible, 

– Podarlos para que no puedan crear sus bolsas en las copas de los árboles

– Colocar casas para aves que se alimentan de estos insectos.

Maneras de controlar o eliminar las plagas

Existen distintas formas de controlar o eliminar estas plagas.

Insecticidas químicos: aunque están regulados de una manera bastante estricta en zonas urbanas.

Colocar trampas con feromonas femeninas: Éstas atraen a los machos y así evitan la propagación de la plaga.

Romper los bolsones: se recomienda hacerlo en invierno para así mueran de frío.

Cortar y quemar los bolsones: siempre extremando las precauciones se pueden cortar y quemar para que no puedan rehacerlos.

Proteger y criar las aves que se alimentan de estos insectos: como pueden ser los carboneros y los herrerillos.

Ahora que ya conoces qué es la procesionaria y los efectos que puede tener en tu salud y la de tu mascota, deberías tomar todas las precauciones necesarias para evitar tenerla cerca de ti.

Si padeces una plaga de procesionaria y necesitas nuestra ayuda para eliminarla, contacta con nosotros.